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Las bebidas azucaradas sumadas a unos días de comidas abundantes son una mala combinación.

Para cuidar la salud, tomar bebidas azucaradas y gaseosas no es aconsejable pero es una elección aún menos recomendable durante las fiestas de fin de año. En estos días solemos comer en mayor cantidad a la habitual, consumimos platos más calóricos y pesados y bebemos alcohol.

En ese escenario, sumarle líquidos poco saludables no hace más que dificultar la digestión y sobreexigir a nuestro organismo.

Por las temperaturas, lo ideal es que las bebidas que haya en la mesa sean refrescantes e hidratantes. El agua sería la mejor elección, pero como sabemos que no suele ser la opción más atractiva ni tampoco “festiva”, proponemos otras alternativas para sumar a la mesa.

Té helado

Se trata de una bebida saludable y que es muy fácil de preparar. Se tiene que añadir el doble de té que se consumiría si se fuera a beber caliente, tanto si se elabora con sacos o con hebras.

Tal y como explicó el sommelier de té y fundador de la primera Escuela Argentina de Té, Diego Morlachetti, a ConBienestar hay dos formas de preparar té helado:

  • Método exprés: se prepara el té con agua caliente como una infusión y luego se coloca en una jarra con una importante cantidad de hielo. En medio minuto estará listo para servir.
  • Método prolongado: se pone en una jarra el agua a temperatura ambiente y se agrega el té que debe quedar sumergido en el líquido. Luego, se deja en la heladera por entre 4 y 6 horas y, pasado ese tiempo, se retiran los sobres o hebras.

Aguas saborizadas caseras

Una forma de darle un sabor distinto al agua pero sin agregarle azúcares es poner pequeños pedazos de fruta o verdura. Se pueden hacer las combinaciones que resulten más apetitosa para los invitados aunque las más clásicas son frutos rojos, pepino, menta, sandía o limón. Si aún así deseamos que sea un poco más dulce le podemos añadir unas gotas de stevia.

Smoothies o licuados

Es preferible que sean con base de agua para que que tengan un mayor efecto hidratante. Al igual que con el agua saborizada, se pueden hacer un sinfín de combinaciones y mezclas a gusto de cada uno. Para que sea aún más refrescante se le puede añadir hielo a la hora de prepararlo.

Kombucha

Es una de las bebidas probióticas que más popularidad ganó en los últimos tiempos. La kombucha se obtiene del té negro endulzado, fermentado por el hongo del mismo nombre (se consigue en las tiendas de productos naturales). Como ayuda a la actividad digestiva, a quemar grasas y a eliminar toxinas es una opción ideal para los días de excesos.

Fuente: Con Bienestar (https://tn.com.ar)

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