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Hay alimentos que es mejor evitar

¿Puede arruinarnos un mal desayuno el trabajo realizado durante la clase de yoga? La respuesta es sí. Nos lo explica Esther Caballero, profesora de yoga en un taller que combina este ejercicio con cocina. Se llama “yoga+desayunos saludables” y se lleva impartiendo desde hace algunos meses en Roc35, un antigua fábrica de harinas situada en el corazón del Poblenou (Roc Boronat, 35. Barcelona) reconvertida en un espacio multidisciplinar dedicado íntegramente a eventos y cursos gastronómicos.

“Para empezar, hay mucha gente que desayuna antes del yoga, cuando lo más recomendable es hacerlo después”, dice Caballero. Para ella, es la manera natural de cerrar el círculo una vez hecho el ejercicio, de “nutrir las asanas –posturas, en sánscrito– y las respiraciones que previamente hemos realizado”.

¿Y cuáles son los mejores alimentos para hacerlo? “Por ejemplo, una bebida vegetal de soja, almendras o coco, combinada con fruta del tiempo, yogur o kéfir”, cuenta esta profesora de yoga.

Son los ingredientes básicos que Caballero nos propone para un bueno desayuno después de una clase, pero para ir un paso más allá Lara Lapetrella, chef y dueña del catering de cocina saludable Lapetrella, quien imparte la otra parte del taller en Roc35 –es decir, enseña a cocinar después del ejercicio– nos da algunas ideas más.

El desayuno nutre las asanas –posturas, en sánscrito– y las respiraciones que previamente hemos realizado durante el yoga”

Este es el desayuno perfecto para acabar una clase de yoga

Esther Caballero

“En mis viajes a la India descubrí la cocina ayurvédica”, dice, una práctica con más de cinco mil años de antigüedad vinculada al yoga que para ella es vital: “desayunar bien después del ejercicio es otra forma de cuidarse”.

Por eso, en el taller que imparte en Roc 35 junto a Caballero –que dura 3 horas, una se dedica al ejercicio y dos a la cocina–, enseña a preparar sobre todo recetas saludables y sencillas sin lácteos, azúcares o gluten. Por ejemplo, “un crep que hacemos con harina de yuca, porque enseño a hacer en casa la tapioca”.

“O un crep de trigo sarraceno, que mucha gente lo da por imposible porque parece muy difícil de preparar, pero si remojamos el grano el día anterior, cocinarlo a la hora del desayuno es muy simple”, cuenta. También enseña a preparar granolas caseras sin azúcares – “en el taller intentamos siempre dar a los participantes ideas para que aprendan a sustituirlo sin perder sabor, incluso les damos pistas con la cesta de la compra para que sepan donde pueden comprar los ingredientes a granel”– o, dado que ella es brasileña, el pão de queijo, unos panecillos de queso que en Brasil se toman a la hora del desayuno.

La idea de combinar yoga y gastronomía en este tipo de taller –el próximo se llevará a cabo en el mes de julio– es de Silvia Nonell, directora de comunicación de Roc35 y encargada de todos los cursos y talleres gastronómicos del espacio–. “Queríamos innovar e ir un paso por delante haciéndolos más didácticos y dinámicos”, explica. Así nació “el yoga+desayuno, una buena forma de empezar el día y de aprender a cocinar de forma saludable”.

Los creps de trigo sarraceno son posibles de preparar si remojamos el grano el día anterior”

Este es el desayuno perfecto para acabar una clase de yoga

Lara Lapetrella

Y ojo, porque no es el único taller que busca combinar el ejercicio con la gastronomía, “próximamente añadiremos dos nuevos: ‘aperitivos+biodanza’ y ‘cocina india+danza bollywood’”, dice Nonell. Pero para aquellos no quieran moverse mucho pero si aprender a cocinar también hay otras opciones, puedes consultar todos los talleres y cursos de Roc35 aquí.

Fuente: La Vanguardia (www.lavanguardia.com)

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