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Los probióticos son microorganismos con múltiples beneficios para la salud gastrointestinal y nuestro sistema inmunológico

Si te dijera que te tomaras una cucharada con bacterias vivas, ¿lo harías? Tal vez te suene raro pero las consumes mucho más de lo que piensas y lo mejor es que, ¡las necesitas y son benéficas para tu salud! Estos microorganismos habitan en nuestro intestino y constituyen lo que se denomina flora bacteriana. Pero, ¿para qué sirven? ¿dónde puedes encontrarlas?  ¡Sigue leyendo y conoce la diferencia entre probiótico, prebiótico y por qué son tan buenos para el sistema inmunológico!

Grandes aportaciones

Cuando nacemos nuestro intestino desarrolla un escudo protector formado por millones de bichitos (lactobacilos y bifidobacterias) que luchan contra las bacterias nocivas, ayudan a sintetizar las vitaminas, producen sustancias alimenticias como los carbohidratos, aumentan la absorción de calcio, hierro y magnesio, disminuyen los valores de urea en la sangre y bajan el colesterol malo.

Alimentos probióticos y sus beneficios para el sistema inmunológico«La microbiota es el conjunto de microorganismo que colonizan nuestro cuerpo, uñas, nariz, ojos, boca, cabello? En nuestro interior viven trillones de estas criaturas diminutas y, aunque están en todo nuestro organismo, el 80% se concentra en el tubo digestivo. Antes no se reconocía como órgano pero hoy se define como un órgano vital del cual dependemos, se trata de un es un ecosistema que tiene muchas funciones: se asocia al metabolismo de los alimentos, refuerza el sistema inmunológico. Un daño en la microbiota se asocia a enfermedades como el síndrome metabólico y obesidad», comentó en entrevista la Dra. Elisa Gómez, Investigador en Ciencias de la Salud en el Departamento de Gastroenterología del Instituto Nacional Salvador Zubiran.

Se comunican entre sí

Diversas investigaciones sugieren que la microbiota intestinal desempeña un papel mucho más importante que simplemente desconomponer los nutrimentos de nuestra dieta y producir vitaminas. Es esencial para la digestión y el bienestar gastrointestinal, al tiempo que permite que nuestro organismo siga funcionando con normalidad y ayuda a protegernos de enfermedades. Se ha demostrado que las bacterias pueden comunicarse entre sí y con las células del cuerpo a través de mensajeros químicos, un tipo de red social que les permite comunicarse saludos y advertencias.

Esta comunicación bacteriana es vulnerable debido a que se produce una lucha constante en nuestros intestinos entre las bacterias perjudiciales y beneficiosas. Para tener salud es necesario que las bacterias buenas ganen la lucha a sus enemigas. Con el tiempo, el estrés, una deficiente alimentación, infecciones mal tratadas (respiratorias, intestinales  o estomacales) y el uso constante de antibióticos se merma la población natural de probióticos.

Cuando se altera el equilibrio de la microbiota intestinal se otorga poder a las bacterias malas, provocando así trastornos digestivos. Cuando esto sucede, es necesario un mecanismo compensatorio a través de dieta saludable, alimentos funcionales (con probióticos añadidos), así como productos farmacéuticos.

Cómo trabajan

Los productos con probióticos están diseñados para que los bichos atraviesen la barrera gástrica y lleguen vivos al intestino, de esta manera podrán multiplicarse y proteger el organismo. ¿Cómo lo hacen? Una vez en el intestino, se adhieren al epitelio, logran reproducirse y con ello aumentan la acidez, lo cual impide que se desarrollen organismos dañinos. Desafortunadamente no se quedan de forma permanente, por lo que es necesario que se ingieran con regularidad.

«Los probióticos se encuentran en alimentos lácteos fermentados, yogurt y cápsulas. Aunque no es imprescindible consumir productos probióticos, sí te van a ayudar a mantener una flora normal. Personas con enfermedades como diarrea o colitis sí necesitan consumirlos, pero una persona sana que no los requiere por fuerza, también puede consumirlos porque no le van a hacer daño y por el contrario puede ayudarle», aseguró la doctora Elisa Gómez quien también fue presidente de la Asociación Mexicana de Nutriología.

Claves para mantener tu flora intestinal

¿Qué hacer para que las bacterias buenas ganen la batalla? Lo primero es cuidar tu alimentación:  una dieta rica, sana y bien equilibrada ayuda a mantener la microbiota intestinal en buen estado y con ello la salud gastrointestinal.

Las bacterias beneficiosas se desarrollan en un dieta baja en azúcar y rica en fibra, de modo que coma mucha fruta, verdura y cereales integrales. «De lo que más se ha investigado ayuda a la microbiota es la fibra, así como una dieta restringida en proteínas y evitar las grasas saturadas. Lo principal es la fibra porque esta se fermenta y produce ácidos grases que son el alimento de las bacterias buenas aminiácidos). Si consumes mucha grasa, por el contrario, proliferan bacterias que no son tan buenas», comentó la Dra Elisa Gómez.

Alimentos funcionales

Otra opción es mimar la microbiota con alimentos probióticos, productos que contienen bacterias buenas vivas y prebióticos que actúan como alimento para las bacterias buenas.

Levadura de cerveza, yogurt, jocoque y  leche fermentada son algunos alimentos en los que se han incorporado los probióticos. Un producto funcional debe contener, por lo menos, 10 millones de células viables por cada 100 ml, dosis ideal para aumentar las defensas naturales e incluso prevenir enfermedades como el cáncer de colon. Sin embargo, su efecto dependerá de la forma de consumo y el microorganismo utilizado.

El probiótico más común es el Lactobacillus acidophilus, el cual es responsable de la producción de vitaminas del complejo B (B6, B12), ácido fólico y otras sustancias nutritivas que ayudan a la digestión de la proteína de la leche (lactosa), producen antibióticos naturales y disminuyen el contenido de ácido fítico presente en la mayoría de las legumbres, cereales y semillas que dificultan la absorción de hierro, zinc y otros minerales. Además de hallarse habitualmente en forma de productos como yogurt y kéfir se encuentra a la venta en tiendas de dietética, en forma de líquido o cápsulas.

Otra ventaja del Lactobacillus acidophilus es que controla la candidiasis intestina, una levadura que habita en el tubo digestivo y cuya función es eliminar los restos de comida. Su papel es vital y no causa problema, salvo cuando se multiplica, porque puede dañar a nivel digestivo, bucal, urogenital y endócrino. Por ello se recomienda consumir Lactobacillus acidophilus a mujeres con infecciones vaginales.

Diferencia entre probiótico y prebiótico

«Pro significa a favor de y biótico es vida. El probiótico es el microorganismo que nos comemos para que colonice el tubo digestivo, siempre y cuando sea parte de la flora normal. El prebiótico es el alimento del microorganismo, hidratos de carbono que se parecen a la fibra soluble y vienen en alimentos como el agavo y los espárragos. Estos alimentos no se pueden digerir en elintestino delgado, pero llegan al grueso, se fermentan y producen ácidos grasos que son el alimento del probiótico», explicó la especialista

¿Todos podemos consumirlos?

Es ideal para todos aquellos que quieran favorecer el equilibrio de la flora intestinal, pero es especialmente benéfico para quienes han tenido o tienen tratamientos antibióticos, así como personas con problemas intestinales, ancianos, durante el embarazo y personas con intolerancia a la lactosa. Así que ya lo sabes, es momento de buscar productos con «bichitos amigables».

Fuente: Es Más (www2.esmas.com)

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