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Todo apunta a que la flora intestinal no sólo regula la digestión y absorción de alimentos, sino que también interviene en la búsqueda más preciada del ser humano… la felicidad.

Siempre hemos pensado que las emociones tenían una gran influencia en el bienestar intestinal, ¿Cuántas veces hemos oído…”Se me ha cerrado el estómago” al sufrir un disgusto o un desengaño?, las náuseas y los vómitos al contemplar un accidente o los retortijones de tripa y la diarrea antes de un examen o una presentación en público.

Flora intestinal… el “jardín de las emociones”

Hoy en día sabemos que, además de que nuestras emociones afectan al estómago, la flora intestinal tiene una poderosa influencia en el bienestar psicológico-emocional. Por ejemplo, se ha comprobado que ratones a los que se les elimina la flora intestinal tienen peor resistencia al estrés, son menos sociables y presentan mayor apatía. La conexión cerebro-médula espinal-aparato gastrointestinal intervendría, por lo tanto, en la regulación de estímulos como el hambre, el estrés y las emociones.

Afortunadamente, a pesar de la genética que tengas, siempre puedes hacer algo para mejorar ese “jardín de las emociones” que es cuidar tu flora intestinal:

  1. Evita la “Comida Rápida”, alimentos procesados, refinados, fritos, azúcares, grasas, etc. Que tu alimentación se base en la dieta mediterránea: vegetales, legumbres, pescado, fruta, aceite de oliva y frutos secos ¡Y no olvides comer pausadamente y masticando bien los alimentos!
  2. Aumenta el consumo de productos lácteos fermentados: yogur, queso, kéfir, leche fermentada, etc.
  3. Incrementa el consumo de fibra: cereales integrales (germen de trigo, avena, centeno, levadura de cerveza etc.), vegetales…, y de Fructooligosacáridos e Inulina: ajo, cebolla, alcachofa, piña, acelgas, plátano, soja, maíz, frutos secos, etc.
  4. Consume antioxidantes. Deja sitio en tu cocina para alimentos como brócoli, col, coliflor, pimientos, zanahorias, tomates, arándanos, fresas, manzana, etc.
  5. Bebe alcohol con moderación. Elige siempre bebidas fermentadas de baja graduación, como el vino o la cerveza y evita el consumo de licores.
  6. Evita el consumo de tabaco y drogas. Modera también el consumo de café.
  7. Puedes modular el estrés realizando ejercicio físico aeróbico moderado,
    respiración abdominal, técnicas de meditación-relajación, tipo Yoga, Tai- Chi, Reiki, Chi Kung, etc.
  8. Visita a tu médico especialista en digestivo si tienes problemas gastrointestinales, como estreñimiento frecuente, diarreas, dolor abdominal, hinchazón, etc., ya que podrías padecer una intolerancia al gluten o a la lactosa que alteran la flora intestinal.
  9. Utiliza antibióticos sólo bajo prescripción facultativa y cuando sean estrictamente necesarios y evita los laxantes (algunas de las pautas anteriores te ayudarán a no tener que recurrir a ellos).

Los científicos afirman que nuestra “Flora Intestinal” tiene la entidad suficiente como para ser considerada un órgano más de nuestro cuerpo: ¡100 billones de microorganismos que viven en nuestro intestino, cuyo peso alcanza los 2 kg! Un dato que te advierte del cuidado y las atenciones que deberías prestarle.

Texto: Dr. Vicente Martínez MD, PhD

Fuente: Otras Maneras De Vivir (http://otrasmanerasdevivir.elmundo.es)

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