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Buenas y salsas gente linda. Continuamos en el camino de la alimentación sana y consciente. Son varias las preguntas que me llegan por día en mi facebook (www.facebook.com/Pablitococina), pero jamás nadie me escribió: “Pablito, ¿qué son las enzimas?”. Por eso hoy decidí hacerme esa pregunta, para responder: “¿encima querés que te conteste?”, chiste, chiste.

Para explicarlo a la criolla, me gustaría hacer una analogía con el automóvil. Cuando compramos uno lo primero que hacemos es leer el manual y si el fabricante indica que debemos ponerle nafta súper o premium jamás cargaremos el tanque con diesel. Si seguimos al pie de la letra esas indicaciones el auto funcionará correctamente. Pero si se nos ocurre ponerle un equipo de GNC tarde o temprano el  motor fallará. Bueno, con el cuerpo pasa lo mismo. Si no lo alimentamos y nutrimos bien, a la larga nos pasará factura. Por eso debemos cargar nuestro tanque con un combustible rico en enzimas, como por ejemplo: frutas, vegetales y semillas. ¿Por qué? Porque las enzimas facilitan muchas reacciones químicas que se producen en nuestro cuerpo y hacen que se hagan más rápido y eficazmente. For exsampl (tengo un gran inglés, ¿no? Ja ja):

  • Favorecen la digestión y absorción de los nutrientes (las proteínas, hidratos de carbono, grasas, etc.).
  • Inhiben algunos procesos inflamatorios.
  • Reducen el daño ocasionado por toxinas.
  • Mejoran nuestra capacidad mental.
  • Regulan el peso corporal.
  • Favorecen la fertilidad.
  • Armonizan el sistema inmunológico.
  • Eliminan el dióxido de carbono de los pulmones.

Ahora creo que es el turno de contarte cuáles son las fuentes naturales de enzimas: Todos los alimentos vivos. O sea, el trío de los panchos: “frutas, vegetales y semillas”. Y dentro de este trío encontramos a todas las frutas (se destaca la papaya y el ananá), los vegetales terrestres y de agua (algas), semillas (lino, chía, sésamo, girasol, almendras, nueces, avellanas, cajú, etc.) y sus derivados (leches, quesos, germinados, brotes, etc.) y los alimentos fermentados (miso, kéfir, yogur vegetal, chucrut, pickles, etc.).

Como siempre digo, ante la menor duda, consulte a su médico gauchito.

Sigan proponiendo ideas en @PablitoCocina así juntos investigamos y aprendemos. Para mayor información www.pablitomartin.com.ar o en mi cuarto libro de cocina “La Re-Evolución de la cocina”. Y recordá que “somos lo que comemos, y lo que hacemos”. ¡Hasta la próxima!

Fuente: Blog Alimentación Consciente (http://blogs.infobae.com)

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