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Los probióticos se están rápidamente convirtiendo en una palabra popular en la nutrición y salud de hoy en dia. Desde el Kéfir a las cortezas naturales de pizza, los probióticos son cada vez más comunes y hallados en alimentos de todas clases para beneficio de todo el mundo. Investigaciones recientes muestran que los probióticos no solo son seguros para mujeres embarazadas, sino que son extremadamente beneficiosos para la madre y el bebé.

Los probióticos son microorganismos vivos o bacterias buenas y viven naturalmente en los intestinos. Son introducidos en el cuerpo al nacer y sin ellos tendríamos propensión a la infección, carencias de minerales y vitaminas y sistemas inmunes debilitados. Cuando los intestinos están densamente poblados por bacterias sanas, previenen el crecimiento de bacterias agresivas de enfermedades alimenticias tales como salmonella y nos protegen frente a las infecciones.

El Kéfir restaura el equilibrio intestinal

Cuando una mujer descubre que está embarazada, los temas relacionados con la digestión se convierten rápidamente en un tema de preocupación, hormonas aumentadas, la fatiga y estrés alteran el equilibrio sano de las bacterias buenas del intestino y causan un sistema digestivo ralentizado conllevando a menudo el estreñimiento, indigestión, náuseas y vómitos.

Los obstetras a menudo recetan fármacos suaves para ayudar en el malestar de una mujer, sin embargo, todos los medicamentos entran en la placenta y no hay datos de investigación reales sobre los efectos que pueden tener en los fetos. Estos medicamentos no hacen nada para solucionar el problema, y si son eficaces, lo único que hacen es enmascarar los síntomas. El consumo de probióticos por otro lado, trata el problema restaurando el equilibrio de las bacterias saludables en el intestino y fomentando la regularidad de evacuación.

El Kéfir es beneficioso para la piel

La piel es nuestra primera línea de defensa de infecciones. Sin embargo, muchas personas no se dan cuenta de que el 60-70% de nuestro sistema inmune está dentro de nuestros intestinos. El embarazo hace que el sistema inmune trabaje más y una ingestión aumentada de probióticos puede reducir el riesgo de resfriados e infecciones respiratorias. Las investigaciones realizadas muestran que los probióticos también previenen infección del sistema urinario, infecciones de levaduras e inflamaciones de la piel como la dermatitis; todas estas dolencias son comunes durante el embarazo.

Fuente: Kefir.com (http://kefir.com)

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