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Lo peor de ser vegetariana es tener que renunciar a platos como la lasaña? ¿No eres vegetariana pero evitas este plato porque tiene demasiadas calorías o no te parece muy sano? Aquí tienes una receta de una lasaña con kéfir, sana y ligera pero nutritiva, que puede servir incluso de plato único.

Esta original receta vegetariana ha sido desarrollada por el equipo técnico de Perricone MD:

Ingredientes

  • 300g de kéfir.
  • 250g de yogur natural.
  • 150g de queso parmesano.
  • 2 cucharadas soperas de semillas de chía.
  • 1 cebolla.
  • 500g de espinacas.
  • 1 cucharada de postre de cúrcuma.
  • 2 calabacines.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 cucharada de aceite.

Preparación

  1. Pela la cebolla y córtala en juliana. Ponla en una sartén con base de aceite y dórala. Cuando esté pochada, retírala a un plato.
  2. Pela el ajo y pícalo fino. Llévalo a esa misma sartén y dóralo.
  3. Cuando lleve unos segundos, añade las espinacas y déjalos dos minutos en la sartén removiendo continuamente y retira.
  4. Mezcla todo fuera del fuego con la cebolla.
  5. Separa 250 g de kéfir y mezcla bien con la cúrcuma, el yogur y las semillas de chía, que quede homogéneo. Mezcla con las espinacas, la cebolla y el ajo. Corta los extremos del calabacín y haz finas lonchas en vertical, que queden a lo largo.
  6. Monta la lasaña así: completa la base con la mezcla de las espinacas, cubre con una capa de calabacines como si fueran las hojas, y crea capas hasta que vayas acabando con todo el producto. Mezcla el restante de kéfir con los 150g de queso parmesano rallado.
  7. Cubre y lleva al horno precalentado a 200ºC diez minutos antes.
  8. Hornea a 180º durante 25 min.
  9. Saca y deja reposar 5 min.

Como nos cuenta el equipo técnico de Perricone MD, esta lasaña tiene muchos beneficios gracias a sus ingredientes:

  • Kéfir, yogur u otros lácteos. Poseen proteínas de alta calidad. Todos los músculos, órganos, huesos, cartílagos, piel y los anticuerpos que nos protegen contra las enfermedades están hechos de proteínas. Sin embargo nuestro cuerpo no las almacena, así que para un óptimo funcionamiento orgánico necesita diariamente su ‘ración’ y esto nos lo ofrecen ingredientes como el kéfir (natural, sin edulcorantes, ni azúcares, ni BGH -hormona del crecimiento bovino-).
  • Semillas de chía. Por su contenido en Omega-3, conocido por sus efectos protectores para el corazón, su capacidad de disminuir la presión sanguínea y reducir la formación de coágulos en la sangre.
  • Cebolla y ajo. Un hidrato de carbono complejo con bajo contenido glicémico que permite una absorción más lenta y no provoca una reacción inflamatoria derivada del incremento de los niveles de azúcar en sangre. Además, aportan antioxidantes, fitonutrientes y fibras, fundamentales para regular la digestión.
  • Espinacas. Poseen ácido alfa lipoico, una sustancia natural generada por el propio organismo y uno de los elementos clave contra el envejecimiento, ya que contribuye a la producción de energía de la célula, protegiéndolas ante la inflamación provocada por los radicales libres. Actúa en sinergia con todos los sistemas antioxidantes y eleva el glutatión.
  • Cúrcuma. Por ser un potente antiinflamatorio y neuro protector.
  • Aceite de oliva. Compuesto casi en un 75% por ácido oleico (una grasa monoinsaturada encargada de hacer que disminuya el ‘colesterol malo’, que puede provocar un deterioro de las células), contiene altos niveles de polifenoles como el hidroxitirosol (un protector antioxidante que solo se encuentra en altas concentraciones en esta clase de aceite de oliva). Perricone recomienda aceites de oliva virgen extra de primer prensado, ya que son los que menos acidez y mayores niveles de ácidos grasos y polifenoles contienen, pues conforme aumentan los prensados, se pierden más antioxidantes.
  • Psst. Utiliza la sal en la menor medida posible.
Fuente: Elle (www.elle.com)

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