Haz tu propio queso vegano fermentado de soja

Cada bocado de este queso vegano fermentado de soja vegetal te aporta un extra de proteínas, ya que la soja verde, llamada también judía mungo, es la legumbre más rica en aminoácidos esenciales después de la soja amarilla, pero sin tener los inconvenientes del consumo de ésta.

Al estar germinada la soja y luego fermentada (gracias al té de kombucha, vivo y activo), multiplicamos aún más sus propiedades a la vez que la hacemos altamente digestiva. Propiedades como eliminar toxinas del organismo, ayudar al sistema circulatorio (especialmente al corazón), tonificar el hígado y reducir la inflamación son los beneficios que recibirás cuando comas este delicioso queso vegano.

Grandes beneficios en cada bocado

Queso vegetal rico en ácidos grasos esenciales Ω3, procedentes de las nueces y rico también en minerales como el hierro, selenio, calcio, cobre, potasio, fórforo. Por lo tanto, es una opción alternativa saludable y terapéutica al tradicional queso, con todos los beneficios de ser un alimento fermentado. ¡Anímate a hacer este queso tierno fermentado y germinado!

Queso tierno fermentado de soja germinada, nueces y Kombucha

Ingredientes para hacer queso vegano fermentado de soja

  • 1 taza de nueces activadas toda la noche.
  • 4 bolsitas de germinación de soja mungo.
  • 4 cdas de té de kombucha.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 cdas vinagre de manzana.

Ingredientes toppings

  • Orégano en hojas.
  • Romero molido.

Queso tierno fermentado de soja germinada, nueces y Kombucha

Preparación del queso vegano fermentado de soja

  1. Dejar la soja en remojo toda la noche con agua. A la mañana escurrir y dejar reposar, sin agua. Regar las semillas 2 ó 3 veces al día, durante 2-3 días o hasta que el germinado haya crecido unos 2 cm.
  2. Cuando la soja esté a punto, dejar en remojo las nueces toda la noche. A la mañana eliminar el agua del remojo, enjuagar y reservar.
  3. Batir en una batidora todos los ingredientes hasta conseguir una textura fina y cremosa.
  4. Poner la masa resultante en un plato hondo, dándole forma con un aro de inox. Tapar con una bolsa de filtrar o una tela limpia y fina (como se puede ver en la foto más abajo) y dejar reposar durante 48 h en un lugar aireado y que no le de la luz directa. Eliminar el agua que va soltando.
  5. Pasados los 2 días, quitar el aro. Cubrir con las hierbas secas y dejar en la nevera tapado con la bolsa o la tela, durante mínimo 7 días.
  6. Cuantos más días repose en la nevera, más se va curando.
  7. Degustar tranquilamente, ensalivando cada bocado acompañado de brotes verdes para dar un toque de frescor.
Fuente: Conasi (www.conasi.eu)

Te recomendamos nuestros nódulos de kéfir